Según informaba ayer El País, "El Estado del bienestar ha sufrido, sin duda, pero no se ha destruido". La conclusión expuesta este lunes por el director del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), Francisco Pérez, se basa en una catarata de datos; los que ha analizado el IVIE, en colaboración con la Fundación BBVA, para profundizar en qué ha pasado con el gasto público en políticas sociales durante los últimos años. Como era de prever, los ajustes presupuestarios se dejan notar, aunque de forma muy diversa: en protección social, que incluye sobre todo los pagos de prestaciones por desempleo y pensiones que gestión la Seguridad Social (aunque también políticas de dependencia, de vivienda o contra la exclusión), el gasto público real por habitante apenas bajó un 2,7% entre 2009 y 2013, último año analizado. Sin embargo, el esfuerzo público per cápita en sanidad y educación, gestionadas básicamente por las comunidades, se recortó cerca del 21% en la crisis como consecuencia de los ajustes presupuestarios.
05/05/2015
